Hola en estos últimos días existe en mi, ocasionado por ti un tipo terremoto cuya explicación detallo a continuación....
Un terremoto es el movimiento brusco en mi cuerpo causado por la brusca liberación de energía acumulada durante una largo tiempo.
El epicentro es el punto donde la superficie de mi piel que está directamente encima del la parte sur, llamada hipocentro y la magnitud de Escala Richter representa la energía sismica liberada en cada pensamiento en tu persona y se basa en el registro sismografico.
El origen del terremoto se encuentra en la acumulación de energía que se produce cuando existe faltante de caricias y besos en el interior de mi cuerpo y se desplazan buscando el equilibrio, desde situaciones inestables que son consecuencia de las actividades volcanicas y tectonicas que se producen principalmente de los bordes de mi espalda.
Los terremotos se suelen distribuir siempre en todo mi entorno.
Los terremotos son peligrosos si se propagan donde hay densidad de mis terminales nerviosas. Las ondas superficiales son las más lentas de todas y son productos entre las ondas B y E a lo largo de la superficie de mi cintura.
Un extrema humedad es una ola empujada violentamente por una fuerza que la desplaza verticalmente .Pueden ser ocasionadas por tus palabras y susurros ocurridos a distancia.
Yo creo que la naturaleza no es que sea cruel coN la distancia lo que pasa es que tienen menos medios para afrontar una video llamada para encontrarnos muy pronto en persona.
Besisimos
Hoy quiero sonreír después de haber llorado ya que la soledad me ha enseñado que el tiempo me pertenece y mi silencio es sabio, con el aprendí que las personas van llegando a tu vida cuando deben llegar, por algo siempre por algo. Y ese algo ya lo encontré..... #erisada.com en ti descubrí que eres especial solo con saber que puedes estar o te puedes ir, y nada cambiara. Esto es para ti... Besisimos!!!!
domingo, 29 de julio de 2012
jueves, 26 de julio de 2012
Soñarte....
Anoche soñé contigo. Era un sueño tan hermoso, tan perfecto, tan tierno y tan real, que me costó mucho darme cuenta de que estaba soñando.
Tú sueles decir que tengo una imaginación muy grafica; que suelo imaginarme los detalles, los sentimientos, los gestos… todo con una veracidad que se trasmite al lector.
No sé si es verdad. De hecho, suelo reírme cuando me dices eso. Pero hoy, creo que mi subconsciente si te escuchó.
En el sueño estábamos en un ambiente tan familiar y común que no puse mucha atención en él. Estábamos en mi casa. Si, imagínate los ventanales, los cuadros, la decoración, la escalera, asi tal cual eran nuestros encuentros.
Habías tocado el timbre. Me había vestido para ti muy mini y esperaba con ansias que entraras por la puerta para sorprenderte con el mejor de mis besos y abrazos. Había un calor que era sofocante.
Te recostabas contra la puerta de madera, cruzado de brazos y al decirme hola me sorprendias con esa mirada tuya, tan peculiar. De vez en cuando me mirabas, y yo de vez en cuando te saboreaba con los ojos. En eso te me acercaste. Tu rostro era serio, tus ojos melados relampagueaban en dulzura. Me mirabas fijamente y yo te sonreía. Y entonces me preguntaste, mientras te pasabas una mano por el cabello. Yo te miraba .....
Abrías la boca para decir aquello que quemaba tus labios, seguro era algún chiste o una poesía que tanto me encantaban oír..
Nos perdíamos. Yo dejaba mis muecas y tú dejabas las tuyas. Me enfundaba en tus brazos mis brazos los apretaba contra ti; subía un escalón de aquella escalera para estar de tu tamaño. Y entonces te volvía a encontrar, junto a mí en la misma escalera.
Yo te miraba, y Tú me decías tres palabras, suaves y cortas, cuyo significado me era desconocido. Te preguntaba, entonces, si acaso estaban en latín. Y tú me decías que no, pero que era importantísimo que las entendiera.
Y yo te hacía caso. Buscaba sinónimos, palabras que se asemejaran… Ponías cara de frustración. Jajaja solo sonreía... Me mirabas fijamente, me tomabas la mano. Tu piel tibia tocaba la mía, y la calidez que surgía de ese gesto era unánime.
Me mirabas fijamente, como obligándome a perderme entre tus ojos. Y me susurrabas al oído una bella melodía. Tan perfecto no podía funcionar. Yo te miraba fijamente. Pero entonces la larga escalera mecánica que había aguantado pasivamente nuestra charla llegaba a su fin. Sin decir más, me depositabas un suave beso presionando tus labios contra mi piel y haciéndome sentir un cosquilleo en todo el cuerpo, te invitaba a subir. Y con una mano en la mejilla, la otra en el corazón y mis ojos en tu figura, disfrutaba cada minuto en la frescura de la noche.
Te extraño
Besisimos......
Tú sueles decir que tengo una imaginación muy grafica; que suelo imaginarme los detalles, los sentimientos, los gestos… todo con una veracidad que se trasmite al lector.
No sé si es verdad. De hecho, suelo reírme cuando me dices eso. Pero hoy, creo que mi subconsciente si te escuchó.
En el sueño estábamos en un ambiente tan familiar y común que no puse mucha atención en él. Estábamos en mi casa. Si, imagínate los ventanales, los cuadros, la decoración, la escalera, asi tal cual eran nuestros encuentros.
Habías tocado el timbre. Me había vestido para ti muy mini y esperaba con ansias que entraras por la puerta para sorprenderte con el mejor de mis besos y abrazos. Había un calor que era sofocante.
Te recostabas contra la puerta de madera, cruzado de brazos y al decirme hola me sorprendias con esa mirada tuya, tan peculiar. De vez en cuando me mirabas, y yo de vez en cuando te saboreaba con los ojos. En eso te me acercaste. Tu rostro era serio, tus ojos melados relampagueaban en dulzura. Me mirabas fijamente y yo te sonreía. Y entonces me preguntaste, mientras te pasabas una mano por el cabello. Yo te miraba .....
Abrías la boca para decir aquello que quemaba tus labios, seguro era algún chiste o una poesía que tanto me encantaban oír..
Nos perdíamos. Yo dejaba mis muecas y tú dejabas las tuyas. Me enfundaba en tus brazos mis brazos los apretaba contra ti; subía un escalón de aquella escalera para estar de tu tamaño. Y entonces te volvía a encontrar, junto a mí en la misma escalera.
Yo te miraba, y Tú me decías tres palabras, suaves y cortas, cuyo significado me era desconocido. Te preguntaba, entonces, si acaso estaban en latín. Y tú me decías que no, pero que era importantísimo que las entendiera.
Y yo te hacía caso. Buscaba sinónimos, palabras que se asemejaran… Ponías cara de frustración. Jajaja solo sonreía... Me mirabas fijamente, me tomabas la mano. Tu piel tibia tocaba la mía, y la calidez que surgía de ese gesto era unánime.
Me mirabas fijamente, como obligándome a perderme entre tus ojos. Y me susurrabas al oído una bella melodía. Tan perfecto no podía funcionar. Yo te miraba fijamente. Pero entonces la larga escalera mecánica que había aguantado pasivamente nuestra charla llegaba a su fin. Sin decir más, me depositabas un suave beso presionando tus labios contra mi piel y haciéndome sentir un cosquilleo en todo el cuerpo, te invitaba a subir. Y con una mano en la mejilla, la otra en el corazón y mis ojos en tu figura, disfrutaba cada minuto en la frescura de la noche.
Te extraño
Besisimos......
martes, 24 de julio de 2012
Soy una princesa..
Erisada:
Hubo un cruce muy especial entre nosotros, como si en ese momento los dos estuviéramos pensándonos, como si nos telepatiaramos y la mejor forma de comunicarnos fuera la opción de las cartas ¿Lo sentiste? A mí me vibró el cuerpo y el alma, y a ti?? Fue algo mágico como lo escribiste, una sonrisa de oreja a oreja....
El bosque se siente frío, sin embargo, mi alma rebosa de alegría por saber que tus colores y tus letras escritas en mi correo, no se han desteñido y que de ser así, tengo suficientes colores prismacolor para colorearlos otra vez. Ha sido una larga travesía encontrarte… no eres tan fácil de hallar. ¿Se te ocurre entonces por tu cabecita real, que podría esta princesa dejarte partir así no más? No creo. He entendido, después de mucho leer, después de mucho escribir, después de mucho escuchar, que el corazón se da completamente sin esperar nada a cambio, que las tristezas se desvanecen como se desvanecen las nubes grises: soplando fuerte hacia arriba y caminando firme. A las personas de colores toca tratarlas con cariño, porque cualquier mala presión puede cambiarles el tono.
He aprendido que todos los colores son importantes, el azul, el rojo, el rosa, el anaranjado, el gris… son todos parte de la vida… esa misma vida que adoro compartir con las sonrisas que me regalas en tus llamadas y pensamientos. Hoy que estás lejos, viajando en tu caballo blanco mi corazón te extraña, pero a la vez se alegra de saber por mi pronto regreso… que curioso que resulta el modus operandis del ser humano, efectivamente como me lo hizo saber en una “carta” de alguien que tu conoces: “El corazón necesita ausencias para alimentar el deseo.” Como disfruto del descubrir literaturas contigo, con los seres que habitan dentro de ti. Hoy, en el bosque está el aguacero que arreció hace dos días… hoy las flores se empiezan a abrir… y puede que vuelva a llover ¡que nos importa! Que se inunden los castillos, pero jamás se inundará el corazón de los seres que sobreviven a los amanaceres tenebrosos (para eso hay linternas) con sorpresas extrañas que se han de saber sobrellevar, para recostarnos nuevamente acunados por la luna, sonriente como el gato de Alicia, esperando juntos un buen despertar. ¡Esa es la vida mi querido camaleónico y nostálgico! ¡Esa es la vida que nos tocó vivir! y qué importa vuelvo y digo… mientras existan colores prismacolor, marcadores de todos los colores, mi libreta mágica yo seguiré escribiendote con la misma fuerza desde que te conocí....
Besisimos
Tu risa..
Ayer escuché tu risa. Una risa verdadera, feliz y sincera, de las que ya no se escuchan hoy en día. Era una risa que parecía música. La atmosfera vibró en ese momento, te lo juro.
Tal vez no te acuerdes, pero mientras te reías, me miraste. Y entonces yo también empecé a reír, pero mucho más bajo y suave para no entorpecer el hermoso sonido que salía de tus labios. Me reía ante lo hermoso que te veías con aquella sonrisa en tu rostro. No solo sonreías con tus labios, sino que tus ojos, alma y ser, sonreían con ellos.
No quería dejar de escucharte. Era música para mis oídos. O simplemente te reías porque querías verme otra vez perdida en tu mirada y con los ojos acariciando tus labios, de los que no paraban de brotar lindos piropos hacia mi.
Nunca te había visto reír de esa manera. No en serio, no sinceramente. Y ahora te reías, te reías tanto que tus ojos color dulce de leche se habían llenado de lágrimas. Inmortalicé tu imagen en mi mente, porque no quería olvidarla nunca. Tus ojos,tus hoyuelos, tu sonrisa candente, tus mejillas sonrojadas, tu cabello revuelto y cayendo sobre tu rostro y aquel fantástico sonido que deslumbraba el ambiente. No quiero olvidarlo. Quiero quedarme con esa imagen tuya por siempre. Te veías tan… tan feliz.
Daría lo que fuera con tal de escucharte otra vez. Con tal de que esa sonrisa, esa y no cualquiera, se pintara en tu rostro una vez más, movería el cielo y la tierra.
Pero te detuviste, dejaste de reír de a poco y suavemente, te enjuagaste los ojos, te pasaste una mano por el rebelde cabello para desordenarlo aun más, y volviste a concentrarte en otras nimiedades. Pero yo no podía dejar de verte. Lucías espectacularmente.
Estábamos muy cerca. Tan cerca que me dieron ganas de alzar la mano y acariciar tu rostro para comprobar si tu piel era realmente tan suave como parecía. Tuve ganas de recargarme contra tu pecho para escuchar el acompasado latido de tu corazón. Estuve tentada de rodearte con mis brazos para sentir el calor que emanaba tu presencia. Me moría por probar tus labios y sentirte mío.
Y aun lo hago. Porque no veo el momento en el que estemos juntos, cuando pueda acariciarte, abrazarte, escucharte, hablarte y besarte, como nunca nadie lo hizo antes. Te extraño y deseo fuertemente tenerte a mi lado.
Besisisimos
Tal vez no te acuerdes, pero mientras te reías, me miraste. Y entonces yo también empecé a reír, pero mucho más bajo y suave para no entorpecer el hermoso sonido que salía de tus labios. Me reía ante lo hermoso que te veías con aquella sonrisa en tu rostro. No solo sonreías con tus labios, sino que tus ojos, alma y ser, sonreían con ellos.
No quería dejar de escucharte. Era música para mis oídos. O simplemente te reías porque querías verme otra vez perdida en tu mirada y con los ojos acariciando tus labios, de los que no paraban de brotar lindos piropos hacia mi.
Nunca te había visto reír de esa manera. No en serio, no sinceramente. Y ahora te reías, te reías tanto que tus ojos color dulce de leche se habían llenado de lágrimas. Inmortalicé tu imagen en mi mente, porque no quería olvidarla nunca. Tus ojos,tus hoyuelos, tu sonrisa candente, tus mejillas sonrojadas, tu cabello revuelto y cayendo sobre tu rostro y aquel fantástico sonido que deslumbraba el ambiente. No quiero olvidarlo. Quiero quedarme con esa imagen tuya por siempre. Te veías tan… tan feliz.
Daría lo que fuera con tal de escucharte otra vez. Con tal de que esa sonrisa, esa y no cualquiera, se pintara en tu rostro una vez más, movería el cielo y la tierra.
Pero te detuviste, dejaste de reír de a poco y suavemente, te enjuagaste los ojos, te pasaste una mano por el rebelde cabello para desordenarlo aun más, y volviste a concentrarte en otras nimiedades. Pero yo no podía dejar de verte. Lucías espectacularmente.
Estábamos muy cerca. Tan cerca que me dieron ganas de alzar la mano y acariciar tu rostro para comprobar si tu piel era realmente tan suave como parecía. Tuve ganas de recargarme contra tu pecho para escuchar el acompasado latido de tu corazón. Estuve tentada de rodearte con mis brazos para sentir el calor que emanaba tu presencia. Me moría por probar tus labios y sentirte mío.
Y aun lo hago. Porque no veo el momento en el que estemos juntos, cuando pueda acariciarte, abrazarte, escucharte, hablarte y besarte, como nunca nadie lo hizo antes. Te extraño y deseo fuertemente tenerte a mi lado.
Besisisimos
viernes, 20 de julio de 2012
Carta para ti...
Hoy nació en mi las ganas de volver a escribir, tus llamadas repentinas me han hecho que mi imaginación vuele desenfrenadamente y se salga un momento del planeta, transportandome a un lugar infinito donde las estrellas llevan nombre y los planetas apellido. Y al fin te encuentro entre mis sueños y viajes abstrales.....
A estas alturas los Montones de películas me ha enseñado desde niña que tu existes, ahora pienso un poco y recuerdo que jugando me contaron de Santa Claus, el ratón Pérez, el coco, el monstruo del lago, vampiros, hombres lobos, etc. ¿Será que también eres medio ficticio?
Si te contara todas las peripecias que he pasado por buscarte, por saber quién eres, si te ríes y si lloras conmigo. Por eso mismo quiero darte las gracias, porque me has hecho perder muchos miedos, también me has dado razones para viajar y buscarte en otros continentes, a leer a ver si Cervantes o Shakespeare me dan pistas de dónde estás, a querer estudiar otros idiomas por si no hablas español, a estudiar sobre ovnis y otros planetas (no sea que eres extraterrestre), hasta aprendí a bailar danza árabe por si eres del lejano oriente, pero sobretodo a no darme por vencida tan fácilmente.
Así que si me escuchas decir todo esto en medio de tus sueños, pálida del susto, o totalmente ruborizada por caer en cuenta que buscarte quizás es una locura absoluta, en fin, si me escuchas y eres tu: pega un grito, salta ,¿que se yo? Dime algo...... ya quiero saber de ti, de tus peripecias hasta dar con este pequeño espacio en medio del inmenso mundo, que lleno de gente a veces es un tanto vacío, pero con la única esperanza de encontrarte a ti, si leíste bien; dije, a ti....
Con semillitas de cariño te mando besisimos en tus dulces labios sabor caramelo....
A estas alturas los Montones de películas me ha enseñado desde niña que tu existes, ahora pienso un poco y recuerdo que jugando me contaron de Santa Claus, el ratón Pérez, el coco, el monstruo del lago, vampiros, hombres lobos, etc. ¿Será que también eres medio ficticio?
Si te contara todas las peripecias que he pasado por buscarte, por saber quién eres, si te ríes y si lloras conmigo. Por eso mismo quiero darte las gracias, porque me has hecho perder muchos miedos, también me has dado razones para viajar y buscarte en otros continentes, a leer a ver si Cervantes o Shakespeare me dan pistas de dónde estás, a querer estudiar otros idiomas por si no hablas español, a estudiar sobre ovnis y otros planetas (no sea que eres extraterrestre), hasta aprendí a bailar danza árabe por si eres del lejano oriente, pero sobretodo a no darme por vencida tan fácilmente.
Así que si me escuchas decir todo esto en medio de tus sueños, pálida del susto, o totalmente ruborizada por caer en cuenta que buscarte quizás es una locura absoluta, en fin, si me escuchas y eres tu: pega un grito, salta ,¿que se yo? Dime algo...... ya quiero saber de ti, de tus peripecias hasta dar con este pequeño espacio en medio del inmenso mundo, que lleno de gente a veces es un tanto vacío, pero con la única esperanza de encontrarte a ti, si leíste bien; dije, a ti....
Con semillitas de cariño te mando besisimos en tus dulces labios sabor caramelo....
miércoles, 4 de julio de 2012
Plan E
Yo no quería quererte.
y no lo pude evitar.
creí poder defenderme.
pero a mi corazón
no lo puedes atar.
Y yo no sé mi amor
qué hago buscándote.
Si te gano
pierdo libertad...
Y yo no sé mi amor
qué hago besándote.
Si yo no me quiero enamorar.
Guarda en silencio mis besos.
despídete sin voltear.
porque al besarte me pierdo.
pero a mi corazón,
quién le puede explicar....
Yo no sé mi amor...
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